Boston Asset Manager
Informe Exclusivo · 7° Aniversario

Argentina: economía, política
y el año que viene

Perspectivas para el segundo semestre de 2026 y para 2027, año electoral. El informe especial con el que celebramos 7 años acercando el mercado de capitales a más personas.

BAM Análisis Macroeconómico Julio 2026 Acceso libre · Semana Aniversario

Resumen ejecutivo

Hacia dónde va la Argentina

Este informe integra el diagnóstico macroeconómico que venimos construyendo mes a mes con el clima político y el humor social, con un objetivo: entender hacia dónde va la Argentina en lo que resta de 2026 y, sobre todo, en 2027, año electoral.

La conclusión central es exigente pero necesaria: en el marco de política económica actual, no vemos crecimiento sostenido (aunque sí meses de recuperación, que es un concepto distinto). El motor que funciona —energía, minería, agroindustria— genera dólares pero poco empleo, mientras la presión tributaria sobre el resto del entramado productivo formal sigue siendo, según comparaciones internacionales, la más alta del mundo.

En paralelo, el Gobierno necesita reconstruir imagen y confianza antes de 2027, en un terreno todavía marcado por casos de corrupción que no logró neutralizar. Y hacia el propio proceso electoral, el patrón argentino reciente sugiere algo que conviene anticipar: presión cambiaria, suba de tasas y enfriamiento del consumo en los meses previos a la elección.

Riesgo país 406 pb Mínimo desde 2018 (7-jul-26)
Aprobación de gestión 37,3% / 40% M&F vs. Atlas Intel — las encuestadoras no coinciden en la dirección de junio
Confianza en el Gobierno 2,07 / 5 ICG Di Tella, +3,9% m/m — primer repunte de 2026
Confianza del Consumidor 42,71 pts ICC Di Tella, +6,4% m/m — lideró la recuperación, tras 5 caídas seguidas
Presión fiscal (sector formal) 56% 1º de 30 países (UIA), +6 p.p. vs. medición 2023
Morosidad de familias 12,7% BCRA may-26 — 19ª suba mensual consecutiva, récord en 20+ años
Inflación estimada 2026 32% Datos privados de junio sugieren perforación del 2% mensual

Actividad económica

La recuperación que no es crecimiento

El diagnóstico que veníamos sosteniendo se mantiene: el EMAE de abril desaceleró a +1,6% i.a., y descontando el aporte de agro y minería (1,8 puntos del 1,6% total), el resto de la economía prácticamente no creció. Mayo confirmó la persistencia de esa debilidad —IVA y aportes cayendo en términos reales—, y los datos privados de junio (CABA, consultoras) sugieren que la inflación podría haber perforado el 2% mensual por primera vez desde agosto de 2025, aunque la duda de fondo sigue abierta: ¿estabilización genuina, o síntoma de una demanda que no repunta?

Dos piezas nuevas explican por qué esta economía, aun creciendo en el agregado, no genera una recuperación amplia. Primera: el RIGI —la herramienta central del Gobierno para atraer inversión— acumula 18 proyectos aprobados y más de 57.000 empleos directos e indirectos prometidos, pero minería concentra 8 de esos proyectos y más de la mitad del empleo total. Un relevamiento académico independiente (Observatorio RIGI, UNSAM-CONICET) es más contundente:

18
proyectos RIGI aprobados por USD 22.551 M
36
proyectos presentados 2024-2026 por USD 106.000+ M
98%
de la inversión comprometida en minería e hidrocarburos
30 / 36
proyectos exclusivamente extractivos

La conclusión del Observatorio resume el problema: analizando el empleo registrado entre 2024 y 2026, el RIGI todavía no compensa la caída del empleo formal en el resto de la economía.

Segunda: la presión tributaria. Mientras eso ocurre en el sector que atrae inversión, el resto del entramado productivo sigue cargando la mayor presión tributaria formal del mundo. Según el último informe de la UIA, que compara 8 impuestos en 30 países, Argentina se ubica apenas 12º en presión fiscal general —porque buena parte de la economía es informal—, pero 1º en presión fiscal sobre el sector formal (56% del PBI formal), 6 puntos más que en la medición de 2023. Lidera además, en soledad o casi, los rankings de Impuesto a los Débitos y Créditos, Impuesto al Patrimonio, Ingresos Brutos y tasas municipales, e Impuesto de Sellos. La rebaja de Ganancias societarias que el propio Gobierno impulsaba (de 35% a 31,5%) quedó afuera de la reforma laboral en la negociación con los gobernadores —el ejemplo más claro de que la intención de bajar impuestos existe, pero la aritmética federal la frena.

A esto se suma un tercer factor, más silencioso: los bancos deben funcionar como bancos y no pueden hacerlo. Con el desarme de las Leliqs y los pases pasivos del BCRA, el crédito privado pasó de representar 5% del PBI a comienzos de 2024 a cerca de 12% hacia mediados de 2026. Pero esa expansión no vino acompañada de una verdadera gestión de riesgo crediticio:

5% → 12%
crédito privado / PBI, 2024 → mediados de 2026
2,94% → 12,7%
morosidad de familias, feb-25 → may-26
19
subas mensuales consecutivas — récord en 20+ años
~7 M
personas excluidas del crédito por historial irregular

En criollo: los bancos argentinos, acostumbrados a dos décadas de arbitraje sin riesgo, todavía no aprenden a funcionar como tales —y eso le pone un techo adicional al consumo financiado justo cuando más se lo necesitaría para traccionar una recuperación amplia.

Clima político y social

El humor del país: una imagen que repunta, según a quién le preguntes

Junio dejó una paradoja: las principales encuestadoras no coinciden en la dirección del clima político.

Atlas Intel / Bloomberg
36% → 40% ↑

Imagen positiva de Milei subiendo por segundo mes consecutivo.

Management & Fit
37,3% ↓

Aprobación cayendo levemente; desaprobación en el techo de toda la serie: 58,2%. Metodología distinta (presencial, online y telefónica, 2.600 casos).

La lectura correcta no es «cuál tiene razón», sino que la dispersión entre encuestadoras es en sí misma información: no hay hoy un consenso sólido sobre si la imagen del Gobierno mejora o empeora, y cualquier informe que use una sola fuente corre el riesgo de contar solo media historia.

El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella, con serie estable desde 2001, marcó en junio 2,07 sobre 5 (+3,9% m/m) —primer repunte de 2026 tras cinco caídas seguidas, aunque 11,4% por debajo de junio de 2025. En el mes 30 de gestión, el nivel de Milei (2,07) es apenas superior al de Macri en el mismo punto (2,04) y muy superior a ambos gobiernos de Cristina Kirchner y al de Alberto Fernández —ni catástrofe ni fortaleza.

La otra pata de Di Tella, el Índice de Confianza del Consumidor —que mide expectativas económicas y disposición a consumir, no confianza institucional— tiene un matiz de timing que vale la pena remarcar: la confianza del consumidor empezó a recuperarse en mayo, un mes antes que la confianza en el Gobierno. El ICC llegó a 42,71 puntos en junio (+6,4% m/m), su segundo mes consecutivo de suba y el mayor incremento en siete meses. Los tres subíndices subieron (Bienes Durables e Inmuebles +7,8%, Situación Personal +7,8%, Situación Macroeconómica +4,4%), con una recuperación más marcada entre los hogares de menores ingresos (+7,2%) que entre los de mayores ingresos (+5,3%). Ambos índices se relevaron en la misma ventana de campo (2 al 11 de junio, Poliarquía) —leídos juntos describen literalmente las mismas dos semanas de humor social, desde dos ángulos distintos.

Lo que sí coincide en todas las fuentes es la dirección de un problema puntual: la corrupción escaló como preocupación ciudadana, en algunos relevamientos hasta el primer o segundo lugar, superando a la inflación por primera vez en la gestión. No todos los casos pesaron igual: el caso $Libra (febrero 2025) y la renuncia de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete fueron los que más golpearon la imagen y siguen presentes en las encuestas; el caso Espert tuvo fuerte impacto en su momento pero quedó relativamente opacado; y las denuncias sobre Tech Security y la causa OSPRERA avanzan en la Justicia —con embargos ya ordenados— sin haber generado, hasta ahora, el mismo nivel de exposición pública.

Pese a este deterioro, ninguna encuesta muestra que la oposición lo esté capitalizando: el peronismo, sumando a todos sus referentes, no logra superar el 24% en los relevamientos, y en el propio estudio de Management & Fit, dos tercios de quienes votaron a Milei en 2023 dicen que volverían a hacerlo. La fortaleza de cara a 2027 sigue siendo más electoral que de gestión.

La otra mirada

El país que ven los mercados

Mientras el humor social se mantiene tenso, los mercados leen una historia distinta. El riesgo país cerró en 406 puntos básicos el 7 de julio, su nivel más bajo desde 2018, impulsado por la presentación del programa financiero del ministro Caputo hasta 2027 —que incluye la refinanciación de una línea repo por USD 6.000 millones hasta 2028 y la búsqueda de otros USD 5.000 millones de organismos multilaterales— y por las mejoras de calificación de S&P y Fitch.

Caputo planteó el grado de inversión como objetivo hacia el final de un eventual segundo mandato, y una energética nacional (Genneia) avanza hacia lo que sería la primera IPO argentina en Wall Street en ocho años.

La brecha que se resuelve en las urnas

406 pb
riesgo país, mínimo de 8 años
17,3%
evalúa positivamente la situación del país
57,1%
la ve negativamente (M&F)

Esta disociación —mercados optimistas, calle pesimista— no es nueva en la Argentina, pero es exactamente el tipo de brecha que termina resolviéndose en las urnas, no en la curva de bonos. Para 2027, la pregunta no es si el programa económico convence a los inversores —hoy lo hace— sino si consigue convencer, a tiempo, al votante.

Escenarios

Tres caminos hacia octubre de 2027

Escenario base · más probable

Consolidación desigual

La economía sigue a dos velocidades: recuperaciones puntuales sin traducirse en crecimiento sostenido del empleo o el consumo. La imagen del Gobierno mejora gradualmente pero no despega, sostenida más por la fragmentación opositora que por una gestión bien evaluada. Cerca de la elección reaparece un patrón conocido: temor a la devaluación que empuja demanda de dólares, suba defensiva de tasas, contracción en industria y comercio, y caída de salarios reales y consumo en los meses previos a octubre de 2027 —no porque los fundamentos colapsen, sino porque la incertidumbre electoral se vuelve, en sí misma, un factor contractivo.

Escenario de mejora

El programa se consolida

La inflación converge de forma sostenida por debajo de 2%, el riesgo país sigue comprimiendo hacia el objetivo de grado de inversión, la morosidad bancaria se estabiliza (el propio BCRA y Moody’s esperan una moderación hacia mediados de 2026) y la inversión del RIGI empieza a derramar hacia sectores de mayor empleo. En ese escenario, la ansiedad preelectoral de 2027 sería más moderada que la histórica.

Escenario de estrés

La corrupción escala

Alguna de las causas judiciales en curso deriva en una crisis política de mayor magnitud, la imagen no logra recuperarse, y eso se combina con un frente crediticio que no estabiliza —profundizando la caída de consumo y golpeando más fuerte la actividad de cara a la elección.

Para el posicionamiento del inversor, el mensaje es consistente en los tres escenarios: la selectividad sectorial importa más que la lectura del dato agregado. Energía, agroindustria y los sectores con ingresos dolarizados siguen siendo la apuesta más defendible. La exposición a consumo doméstico, pymes industriales y comercio debería mantenerse cautelosa al menos hasta bien entrado 2027, y cualquier posición en pesos a mediano plazo debería incorporar explícitamente el riesgo de un episodio de estrés cambiario preelectoral —no como escenario extremo, sino como el patrón base.

Conclusión

La hoja de ruta para el inversor

El escenario que maneja Boston Asset Manager para lo que resta de 2026 y para 2027 es el siguiente. En el plano económico, no esperamos un ciclo de crecimiento sostenido, sino una sucesión de meses de recuperación parcial —ligados al agro, la energía y la minería— alternados con estancamiento o contracción en el resto de la economía. En el plano político, el Gobierno necesita reconstruir imagen y confianza de cara a 2027 en un terreno todavía condicionado por casos de corrupción sin resolver; la ventaja electoral de Milei hoy depende más de la fragmentación opositora que de una evaluación de gestión favorable. Y en el plano cambiario y financiero, el patrón preelectoral de la Argentina reciente —presión sobre el tipo de cambio, suba defensiva de tasas, caída de consumo— es, con la información disponible hoy, más probable que un tránsito ordenado hacia octubre de 2027.

Para el inversor que busca cubrirse frente a estos riesgos sin necesidad de anticipar con precisión cuál de ellos va a dominar, conviene pensar en un esquema combinado, no en una apuesta única:

Bonos atados a inflación (CER)

Cubren el riesgo de que la inflación no converja tan rápido como espera el mercado, algo que sigue abierto mientras el índice se mantenga por encima del 30% interanual.

Bonos dollar-linked

Cubren específicamente el riesgo de devaluación que, según nuestro escenario base, tiende a acentuarse en los meses previos a una elección presidencial.

CEDEARs

Combinan cobertura cambiaria con exposición a compañías globales —una alternativa para diversificar fuera del riesgo local antes que apostar únicamente a instrumentos en pesos.

Bonos duales (serie TXMD)

Pagan el máximo entre la inflación (CER) y la tasa TAMAR: cubren al inversor tanto si el riesgo dominante es la inflación como si es una suba de tasas, sin necesidad de elegir de antemano.

El más alineado con este informe

Ninguna de estas alternativas elimina el riesgo argentino —elimina la necesidad de acertar cuál de los tres frentes (económico, político o cambiario) va a pesar más, que es, en definitiva, la pregunta que este informe no puede responder con certeza a cinco meses de terminar 2026. La Argentina de este semestre exporta más que nunca, pero emplea a los mismos de siempre; mejora su imagen ante los mercados internacionales más rápido que ante sus propios ciudadanos; y tiene por delante un año electoral que la historia reciente sugiere que no va a transitar sin sobresaltos. Para Boston Asset Manager, la estrategia frente a 2027 no es evitar el riesgo argentino, sino diversificar entre los instrumentos que mejor lo cubren.

Gracias por estos 7 años

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Fuentes: INDEC, BCRA, UIA, Universidad Di Tella, consultoras y encuestadoras privadas. Elaboración: BAM Análisis Macroeconómico.
Este informe es de carácter exclusivamente informativo y no constituye asesoramiento de inversión.